La Delegación sevillana del COP-AO elige una película llena de contradicciones para su cita de abril

La Delegación de Sevilla del Colegio Oficial de Psicología de Andalucía Occidental ha celebrado una nueva sesión de su consolidado Ciclo “Psicoanálisis y Cine”, una propuesta que mantiene el interés entre profesionales por su capacidad para conectar el séptimo arte con la reflexión psicológica.
En esta ocasión, el Grupo de Psicoanális y Cine del COP-AO eligió para reflexionar la película The Believer (EEUU 2001. Dir. Henry Bean), una obra del cine independiente basada en hechos reales que no deja indiferente. El film plantea un intenso viaje hacia la construcción de la identidad a través del conflicto interno, mostrando las contradicciones personales y sociales.
El protagonista, un joven inadaptado, encarna una lucha interna constante. De raíces judías, busca en un grupo neonazi un espacio en el que intentar definirse, construir su identidad y desarrollarse emocional y psicológicamente. En esta paradoja vital se refleja una disociación, donde conviven impulsos destructivos con una necesidad latente de reparación y gestión de la culpa, elementos fundamentales de la psique humana.
Durante la sesión, se analizó cómo, cuando el entorno social falla en ofrecer estructura y sostén emocional, pueden surgir identidades construidas desde la violencia o el rechazo. En este sentido, la película funciona como espejo de realidades actuales, en las que el malestar cultural se articula frecuentemente en torno a discursos de odio, muchas veces amplificados en redes sociales bajo dinámicas de validación superficial y narcisismos frágiles.
El debate también puso el foco en cómo el odio puede intensificarse y proyectarse tanto hacia las demás personas como hacia uno/a mismo/a. Una reflexión que conecta directamente con fenómenos actuales.
Reconocer el propio odio y herencias culturales
De alguna forma, el protagonista de esta película reconoce su propio odio y lo proyecta en los demás y en sí mismo, teniendo en cuenta que el odio se manifiesta con más intensidad, cuando no lo queremos reconocer como parte de nuestra psique, junto a su opuesto, el amor.
Si miramos a nuestro alrededor y en la sociedad actual en la que estamos inmersos, el malestar cultural y social se organiza mayoritariamente en torno a los discursos de odio, mensajes que se mueven en la línea del insulto y las desvalorizaciones, ocultos en ocasiones, tras las pantallas de las redes sociales, así como en la suma de miradas y likes como sostén de un narcisismo frágil, que si en un momento determinado se vuelven humillantes, vergonzosos y cosificadores, fracturan ese narcisismo, pudiendo llevar incluso a conectar con pensamientos totalitaristas e idealismos extremos.
Todos los aspectos mencionados convierten a esta película en una trama controvertida que refleja herencias culturales, históricas y sociales, que no deja indiferente a nadie, reflejada en los conflictos a los que nos enfrentamos a lo largo de nuestra vida y en el intento de encontrar razones que le den coherencia a lo que sentimos.
Fiel al espíritu del ciclo, el debate permitió generar un espacio de diálogo abierto y enriquecedor. La diversidad de perspectivas volvió a ser uno de los grandes valores de la sesión, fomentando un intercambio profundo en un ambiente de confianza y aprendizaje compartido.
Próxima cita, el 22 de mayo de 2026
La próxima sesión del Ciclo ‘Psicoanálisis y Cine’ será el 22 de mayo de 2026 en torno a la película Tomates verdes fritos (EEUU 1991. Dir. Jon Avnet).
Este ciclo no incluye visionado del film por lo que se recomienda a las personas asistentes que vean previamente la película si no lo han hecho nunca.
Información sobre programación e inscripción gratuita aquí.